martes, 8 de septiembre de 2015

CON LAS BOTITAS PUESTAS



 Se ha marchado en silencio, con las botitas puestas. En plena madrugada, sin mochila ni abrigo. Sólo llevaba encima su vaquero azulado y aquel polo tan rojo que heredó de su hermano.

  Nunca tuvo este niño juguetes ni caprichos, sólo besos de madre y miradas paternas, lamentando entre ellos no encontrar el camino que a diario buscaban para huir de la guerra.

  Sin ningún equipaje subieron a la lancha, despojados de todo para no pesar mucho. Sin nada de dinero, pues todo lo entregaron a la mano diabólica que vendía falsedades.

  Su madre, como siempre, lo acunó en su regazo y él refugió sus manos en el pecho materno. Partieron de una orilla para alcanzar la otra, donde pensaban ellos divisar una estrella.

  Mas de pronto las olas se crecieron sombrías. La barca fluctuaba y comenzaba a hundirse. Ni siquiera llevaban un rudo salvavidas y se dieron la vuelta otra vez al infierno.

  Pero no les dio tiempo ni a lanzar un suspiro. El mar se fue encrespando y les tragó furioso. Aylán, el niño sirio, y su hermano y su madre, se hundieron en la sombra y murieron ahogados.

  ¿Ahogados? ¿O cayeron abatidos por todos? Que cada cual deduzca lo que crea verdadero. Yo pienso que murieron por manos homicidas, aunque el mar los lanzara a una playa siniestra.

  Tenía su boquita taponada de arena y besaba la tierra que no quiso acogerlo. Le hicieron una foto letal, espeluznante, que ha recorrido el mundo electrizando a todos.

  Nadie vino a salvarlo de su trágica muerte. Ni los ángeles suyos ni los ángeles nuestros. Muy pronto olvidaremos su final lacerante y será sepultado su recuerdo por siempre.

  Pero nunca pensamos que son muertes diarias, que cada noche caen personas inocentes, que cada tarde vuelan infantes por el cosmos, en busca de otra tierra que sea algo más justa.




               
               





 
 

6 comentarios:

  1. Estimado Alfonso, has descrito con primor y precisión los más que posibles pensamientos de Aylán, reconfortado con el calor del pecho de su madre y la tranquilidad que le brindaba su confianza en ella, a la que intuía dispuesta a darle su propia vida llegado el caso, como así ocurrió. Sacrificio que no satisfizo la voracidad de la mar que arrebató también, con la vida de la madre, la de la inocente criatura, como castigo y escarnio de Eloim o Ala, no al ángel que se llevaron consigo, sino a esta Humanidad enloquecida e inmisericorde, obnubilada por el egoísmo.
    Sin que sirva como excusa de nuestra, mi, propia responsabilidad como ser humano, quiero señalar la responsabilidad de aquellos a los que hemos elegido para que administren y gestionen la política, a los que acuso de perder la mayor parte de su tiempo en vagas disquisiciones entre unos y otros, y de todos, en contra del gobierno de turno.
    No entiendo, salvo aceptando la publicitada mediocridad de nuestros políticos, la unanimidad general y casi constante de todos los de un partido cuando se trata de ir contra el partido rival, y viceversa. ¿No han estudiado todos en las mismas o similares universidades? (Los que hayan ido). ¿Por qué no están dispuestos a aceptar jamas una idea del opositor? ¿Tan distintos son ellos y sus ideas que no pueden acordar entre si proyectos, planes de estudios, obras públicas etc...? ¿Por qué cuando se trata de hacer análisis de datos concretos, números, son tan dispares y diferenciadas las interpretaciones?
    Si no se ponen de acuerdo en cuestiones numéricas, datos objetivos de limitada interpretación, me temo que difícilmente se van a poner de acuerdo en diagnosticar en primer lugar el problema sirio, y si no son capaces a hacer un diagnóstico fundamentado y preciso, para lo que se requiere el concurso de todos, resultará imposible tomar decisiones acertadas y eficaces, lo que supondría poco menos que un milagro, por lo que la única esperanza de los siguientes inmigrantes que arriben a Europa serán los ciudadanos europeos.

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  2. Tu comentario está lleno de lógica y cordura. Además es completísimo y sólo puedo darte las gracias por leer, pensar y opinar muy por encima de la media intelectual que muchos políticos profesionales deberían tener.
    Un abrazo

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  3. Mi buen amigo Jiménez: He leído, con suma tristeza, tu artículo referente al niño sirio muerto en las arenas de la playa; como también he leído el comentario de P. Corpas. En los dos encuentro tanta perfección literaria que me parece imposible que yo pueda aproximarme a ella. Creo que tú narras el tristísimo suceso y expones la tremenda injusticia imperdonable, cuya principal culpa reside en los políticos, Corpas complementa tu artículo con similar perfección. Por lo tanto, a mí no me queda más misión que admirar vuestro talento y pensar que la casta política parece ser en casi todas partes “el mal de todos los males sin mezcla de bien alguno”.
    JGM.

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    1. Cierto es que P.Corpas ha hecho un comentario insuperable, pero tambien es verdad lo que tú señalas sobre la deficiencia intolerable de unos políticos que no son nada ejemplares. Ahora mismo acabo de oír que varios políticos se fueron de viaje desde la península a Canarias con viajes y gastos pagados, pero dicen que fue ¡¡POR ERROR!!. ¿Se puede tener más incapacidad y más cara?

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  4. Gracias una vez mas por hacernos pensar.
    https://lucentinos.wordpress.com/

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